CROSSFIT NO ES PARA TODOS

Seguro que hemos escuchado esto alguna vez: eso es muy duro, es muy lesivo, voy a ir a correr o al gimnasio antes de empezar a hacer CrossFit.

Diría que hay tres tipos de personas, aunque la gente cambia, y CrossFit es un impulsor de ese cambio en muchos casos.

El primer tipo de persona es la que, desde hace tiempo, o más bien, desde siempre, realiza deporte. Suele ser hábil en la mayoría de ellos y alguna vez ha entrenado seriamente, en algún equipo, federación o competición. Cuando descubren el CrossFit ven una mezcla de todos, y algunos que nunca pensaron que harían. La mayoría coincide en que LO TIENE TODO. Dada a la propia definición, constantemente variado, cualquier actividad tiene cabida. Nos sorprenderán algún día con un partido de hockey sobre patines en los CrossFit Games?

El segundo tipo de persona se describiría como persona que lleva poco tiempo haciendo deporte, nunca lo ha hecho, o lo ha hecho de forma muy salteada en su vida. Han pagado varios meses de su vida el gimnasio sin que el total de días de asistencia lleguen al mes. Hasta que cambian; esas personas que nunca habían conseguido estar motivadas o no habían encontrado su deporte ven en el CrossFit la novedad, la comunidad, la diversión, el compañerismo, cómo el sufrimiento compartido, es menos sufrido.

El tercer tipo de persona coincidiría con el principio de la segunda, pero sin el cambio. No tienen capacidad de sufrimiento, de seguir adelante cuando no hay aliento, de continuar a pesar del dolor, la fatiga o la extenuación. Normalmente han probado varios tipos de dietas, desistiendo de ellas con rapidez. No saben perder, aunque en ocasiones signifique ganar. No ven más allá; quieren resultados a corto plazo, con una cantidad de sacrificio mínima. Definitivamente el CrossFit no es para ellos, EL CROSSFIT NO ES PARA TODOS.

No es cuestión de edad, de sexo o lugar, es una cuestión de actitud.