Esther

Hemos quedado a las seis de la tarde justo antes de que empiece su entrenamiento para hoy, arrancadas. El box estaba en ese momento en que finaliza un turno y se prepara otro, cada uno con su parte pero todos funcionando como un engranaje.

Esther es del grupo de competición de Crossfit Torremolinos, pero también es una de las mamás que siempre que han podido han llevado a su hija al box. Quiere que viva el crossfit desde pequeña. Ya veremos, dice 😉

Y en Esther, su hija, está la razón de su incursión en este deporte. Durante el embarazo llegó a acumular muchísimo peso y lo necesitaba bajar. Fue entonces cuando Jaime, primo suyo y uno de los coach del box le comentó que la mejor forma para recupera el físico es el crossfit.

‘Yo vine al crossfit con un objetivo claro estético, en un principio’, dos años después Esther se prepara para competir.

Aquí todos empezamos de cero

¿Por qué Crossfit?

La diferencia del box de crossfit con un gimnasio convencional, para empezar, es la concepción del espacio, sin espejos, fuera complejos, con confianza. Aquí todos empezamos de cero.

Cuando me decidí por el crossfit no sólo fue por una cuestión de sobrepeso sino que tenía un problema estético al haber pasado una cesárea que me dejó con la zona del abdomen descolgada. Eso me provocaba un problema de autoestima. Fue pasando el tiempo y la pérdida de peso llegaba aunque pasé por rachas, en el crossfit tienes que ser constante. Todo viene acompañado de constancia y de esfuerzo.

Escaparatista de profesión, acaba de terminar un curso de entrenador personal que le permitirá dar un servicio personalizado dentro del box y empezará con las clases de iniciación, importantísimas para todo aquel que se inicia en esta práctica deportiva.

El crossfit te convierte en superwoman

¿Qué has aprendido con el entrenamiento en el box?

He aprendido a ser constante, me he convertido en una persona que jamás creía que podría llegar a hacer las cosas que hago ni los esfuerzos que he conseguido aplicarme. El crossfit me ha permitido sobrepasar los límites que nunca hubiera pensado ni siquiera que llegaría. El crossfit te convierte en superwoman.

No deja de ser un entrenamiento funcional, por eso, en mi vida diaria lo noto mucho. Tengo una niña de dos años que a veces me pide brazos, la niña me pide saltar, la niña me pide correr. Si yo no estuviera en forma su vida sería mucho más aburrida.

¿Requiere de mucho esfuerzo?

El esfuerzo llega en función de lo que te guste. Ha de haber una motivación que te haga superar ese esfuerzo. En el crossfit siempre tienes algo que alcanzar y cuando llegas a cada objetivo es muy satisfactorio.

¿Cómo te decidiste a dar el paso para dedicarte al entrenamiento personal?

La formación como entrenadora llegó por mi experiencia en el box, viendo que a medida que iba avanzando los compañeros me preguntaban dudas y veía que les podía ayudar. Estaba desempleada y me surgió un curso muy completo con profesorado excepcional además de varios seminarios que han surgido dentro del curso. El planning es que me ocupe de los cursos de iniciación y además vamos a ofertar una modalidad de entrenamiento personal para quien quiera utilizar esa hora para un entrenamiento personalizado en vez de una clase colectiva.

Hay muchas personas que con la halterofilia pueden no encontrarse cómodas. Hay entrenamientos de alta intensidad para ellas y vamos a ofrecer entrenamiento funcional o circuit trainning con trabajo con el peso corporal (autocarga) y otros tipos de materiales como kettlebell, balón medicinal, bosu, etc… sin tocar la halterofilia.

¿Seguirás con tus entrenos de crossfit?

Por supuesto, voy a seguir entrenando crossfit y preparándome para competición. Para mi el crossfit es perfecto, no lo sobra nada.

 

En Crossfit Torremolinos se avecinan cambios, preparando nuevos espacios y nueva oferta de clases y servicios adaptándose a las necesidades de sus usuarios. Desde competidores hasta principiantes. Desde entrenamiento funcional hasta halterofilia, para todo el mundo que quiera mejorar su salud. Porque Crossfit es vida.